🇲🇽 México — El lugar donde me reencontré
Cachi
Vivir en México no fue solo cambiar de país.
Fue cambiar de ritmo.
Elegí irme a los 19 años.
Con una valija, mil ideas y muchas ganas de crecer.
Llegué con planes, con objetivos, con la cabeza siempre pensando en el próximo paso.
Pero México me enseñó algo distinto: a bajar un cambio.
No fue fácil adaptarme.
Me costó más de lo que imaginaba.
Hubo momentos en los que me sentí perdida.
Hubo momentos en los que estuve enojada con México…
hasta que entendí que en realidad estaba enojada conmigo.
Con mis expectativas.
Con mis miedos.
Con la versión de mí que todavía no sabía quién estaba siendo.
Tuve que perderme para encontrarme.
Aprender a convivir con la incertidumbre.
A soltar el control.
A confiar en los procesos aunque no entendiera todo.
En medio del caos de la ciudad, del ruido, del tránsito y del movimiento constante… aprendí a encontrar calma adentro mío.
México fue expansión.
Fue crecer lejos de casa.
Fue hacer amigos que hoy se sienten familia.
Fue entender que el mundo es mucho más grande de lo que creemos.
Y que cuando te animás a irte lejos, en realidad te estás acercando a vos.
